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¿Qué es el atesoramiento submarino?

¿Qué es el atesoramiento submarino?

¿Qué es el atesoramiento submarino? 1024 768 Crusoe Treasure

Nuestros vinos son diseñados en tierra para evolucionar bajo el mar de la mejor manera posible. Los diseñamos para ser ATESORADOS.

Los vinos se pueden envejecer o criar con un sinfín inimaginable de procedimientos. No obstante, existen vinificaciones diferentes y con excelentes resultados. Además, a día de hoy, se ha innovado con nuevos métodos pero también se han retomado antiguas formas de crianza. Un ejemplo de innovación, que está creando tendencia enológica, es el caso del atesoramiento submarino.

Tipos de crianza más populares

  • Crianza en barrica: es la más común de las crianzas. Dependiendo del tamaño de la barrica, del tipo de madera, del tipo de tostado y de lo nueva que ésta sea, otorgará una serie de aromas al vino. Por otro lado, la porosidad de las barricas permite al vino respirar (que haya transferencia de oxígeno) y que los taninos se redondeen, el vino madure y se suavice. Normalmente se usa para la crianza de vinos tintos, pero en algunos blancos también se crían en barrica, enriqueciéndose en aromas y sabores. Si estos caldos blancos se dejan en contacto con las lías (levaduras), éstas aportan compuestos al perfil organoléptico y hacen aumentar su textura.
  • Crianza en botella: Algunos vinos, después de ser embotellados, se guardan para que continúen evolucionando. Muchas veces, de esta crianza se ocupa quien adquiere el vino y lo conserva en su bodega hasta el momento óptimo de consumo. En este caso, una temperatura estable y fresca es vital para el buen desarrollo de este afinamiento en botella.

Tipos de crianza en mar

  • Almacenamiento submarino: consiste en, como su nombre indica, guardar/almacenar botellas de vino, cava o champagne, debajo del mar sin ningún tipo de control de las condiciones. Se escoge una profundidad y se deja durante un período de tiempo (normalmente años) para recuperarlo un día y esperar que su conservación haya sido buena. Se han recuperado bebidas en pecios hundidos que han permitido conocer parte de nuestra historia, pero también cómo han evolucionado algunas bebidas sin ningún tipo de control bajo el mar.  En Francia, se han realizado experimentos de este tipo sumergiendo vinos a más de 50m de profundidad, con el objetivo de dejar allí los caldos durante 10 o más años y ver qué sucede.

 

  • Envejecimiento y crianza submarina: la crianza es el proceso químico que experimenta el vino y otras bebidas etílicas permitiendo su óptima evolución.  El envejecimiento es el tiempo que ha pasado el vino tanto en barrica como en botella antes de ser puesto a la venta. Estos procesos se realizan tradicionalmente en bodega, donde se controla su evolución de una manera estandarizada. Al crear un nuevo tipo de elaboración de estos caldos que se sale de lo estándar, en el sentido de que se sale del medio terrestre y acaba su proceso en el medio marino, esta innovación en la tradición vitivinícola supone la pérdida del vocabulario usado comúnmente para referirnos a estos caldos. El comportamiento del vino bajo el mar cambia totalmente al aéreo, al que estamos acostumbrados, siendo el resultado diferente al obtenido en tierra. Por lo tanto, se trata de un proceso nuevo y con una forma de elaboración distinta con sus propios pasos. Por ese motivo los vinos submarinos no se pueden identificar propiamente como vinos con crianza submarina ni envejecimiento submarino porque el método de elaboración y el medio donde se realizan estos procesos son diferentes. Por el mismo motivo no se pueden identifica como vino joven, crianza ni reserva.

    Atesoramiento submarino

  • Atesoramiento submarino: es un proceso, nacido y mejorado tras años de investigación, en el que se debe diseñar el vino de una manera determinada, controlando una serie específica de parámetros, entre otros factores, para su correcta elaboración bajo el mar. Este tipo de elaboración se ha podido realizar, gracias a nuestro reputado enólogo, Antonio T. Palacios.

 El atesoramiento submarino

Los factores diferenciales de nuestro proceso de atesoramiento submarino, en su fase marina, son:

Temperatura. Los vinos están sometidos a pequeños cambios de temperatura continuos. Sin superar los 19 ºC ni bajar de los 12 ºC.

Presión. Los caldos están sometidos a una presión de 3 bares (3 atm). Esto hace que la presión parcial de oxígeno en el interior de la botella cambie, y sea mayor en el interior que en el exterior. Unido a la menor gravedad, facilita los procesos de evolución del vino.

Movimiento. Sometidos al balanceo constante de las corrientes, las mareas y las olas, nuestros vinos no descansan, se mecen, y evolucionan al ritmo constante del movimiento marino.

Menor gravedad. Al estar bajo el agua, los pesos de los objetos son menores. Lo mismo pasa con los líquidos, con lo que el vino está sometido a una mayor presión que afecta a su estructura.

Mareas. Cada seis horas el mar sube o baja hasta 4 metros de altura de forma continuada, sin parar. Este es uno de los efectos de la luna. Se trata de la biodinámica llevada al extremo en la producción de un vino. Estas fuertes mareas, incrementan o rebajan la presión sobre los vinos, haciendo que los vinos “respiren” más o menos cada seis horas.

Estos son algunos de los factores que determinan cómo serán nuestras “añadas” bajo el mar, pero existen más, como es el tratamiento que se dé en tierra,  el atesoramiento de barricas o botellas en la bodega-arrecife artificiallos temporales o el tiempo de atesoramiento más o menos largo en función del resultado que se quiera obtener.

En la elaboración de vinos para ser atesorados bajo el mar, al igual que en tierra, nada se deja al azar, se trata de un proceso controlado, fruto de años de investigación de la mano de nuestro enólogo Antonio T. Palacios.

 

Ahora que sabes más, ¿qué vino atesorado bajo el mar quieres catar?